Enfermedades ambientales

¿Qué son las enfermedades ambientales?

La Fundación Alborada trabaja actualmente en el diagnóstico y tratamiento de pacientes con enfermedades ambientales, aquellas provocadas y/o agravadas por el entorno en que desarrollamos nuestras vidas como alergias, intolerancias alimentarias, desórdenes hormonales, autismo, obesidad… y otras menos habituales.

Algunas de estas patologías emergentes ya son reconocidas por la Organización Mundial de la Salud como es el caso de la Fibromialgia y el Síndrome de Fatiga Crónica.

Otras, como la Electrosensibilidad y la Sensibilidad Química están en proceso de reconocimiento, y en nuestro país son cada vez más conocidas entre la población general y por el colectivo médico.

Son muchas las enfermedades con un componente ambiental, permitiéndonos intervenir en un amplio rango  de patologías y contrarrestar los efectos adversos para la salud derivados de la exposición crónica a sustancias tóxicas.

¿Qué es la Sensibilidad Química?

La Sensibilidad Química o SQ conlleva una sensibilidad extrema a determinadas sustancias en dosis mínimas,  incluyendo alimentos, productos químicos y partículas inhalantes. Asimismo, las personas que sufren esta enfermedad también desarrollan una sensibilidad especial a innumerables sustancias químicas entre las que se encuentran los excipientes, conservantes y aditivos, todos ellos distintos del principio activo, utilizados en la industria farmacéutica para la elaboración de medicamentos y suplementos.

Como consecuencia, los enfermos con SQ no pueden ser tratados en hospitales y clínicas convencionales y deben buscar lugares especializados para poder recibir un tratamiento adecuado.

Es imprescindible responder a las necesidades terapéuticas de enfermos con SQ para que puedan disponer de suplementos vitamínicos, minerales y oligoelementos elaborados sin excipientes, conservantes o aditivos y por lo tanto sin el riesgo de desencadenar reacciones adversas.

La vía de administración  de suplementos vitamínicos, minerales y oligoelementos a enfermos con SQ es principalmente la intravenosa, ya que esta patología se asocia en un altísimo porcentaje de los casos con mala absorción y disfunción digestiva motivada en parte por la alteración del sistema inmunológico y la disbiosis intestinal inducida por los tóxicos. Por consiguiente, se produce un aumento  de la permeabilidad intestinal que permite la reabsorción de sustancias nocivas que agravan más la carga tóxica y la intolerancia digestiva,  generando paulatinamente un déficit de vitaminas, minerales y oligoelementos que, unido a las dificultades para una  alimentación equilibrada que tienen estos pacientes y a la escasa tolerancia a los mismos por vía oral, conduce al paciente a un importante deterioro del estado  general y deja la vía intravenosa como la única opción terapéutica posible.

Además de la evaluación individualizada del status nutricional, la Medicina Ambiental incluye entre sus objetivos la atención detallada a las posibles fuentes de sustancias tóxicas potencialmente detonantes y a la reducción de la carga total de estresantes físicos, químicos y biológicos empleando técnicas especializadas.

Durante los años que nuestra Fundación lleva trabajando en la atención de pacientes con enfermedades de causas ambientales (Fibromialgia, SFC, SQ, intolerancias alimentarias…) se ha comprobado la eficacia de las medidas terapéuticas utilizadas.

La evidencia clínica aportada por expertos en medicina ambiental de todo el mundo dice claramente que hay tratamiento y se puede lograr un alto porcentaje de éxito permitiendo que los pacientes puedan tener una vida prácticamente normal.

El cuidado ambiental siempre será necesario y la evitación de tóxicos es una recomendación imprescindible. Estamos hablando de más de tres décadas de experiencia en el tratamiento con una revisión de más de 100.000 afectados.

El Hospital de Breakspear en Inglaterra, avalado por la Academia Europea de Medicina Ambiental y con una experiencia de más de dos décadas, así como la Clínica de Medicina Ambiental dirigida por el Dr. W. Rea en Dallas con 30 años de experiencia en el tratamiento de la Sensibilidad Química, han corroborado igualmente la eficacia de dicho tratamiento.

Más información sobre enfermedades ambientales y tratamientos en la web de la Fundación Alborada

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